martes, 23 de noviembre de 2010

Bendíceme Señor.



Señor, bendice mis manos

para que sean delicadas y sepan tomar
sin jamás aprisionar, que sepan dar sin calcular
y tengan la fuerza de bendecir y consolar.

Señor, bendice mis ojos
para que sepan ver la necesidad
y no olviden nunca lo que a nadie deslumbra;
que vean detrás de la superficie para que los demás
se sientan felices por mi modo de mirarles.

Señor, bendice mis oídos
para que sepan oír tu voz y perciban
muy claramente el grito de los afligidos;
que sepan quedarse sordos al ruido inútil y la palabrería,
pero no a las voces que llaman y piden que las oigan y comprendan
aunque turben mi comodidad.

Señor, bendice mi boca
para que dé testimonio de Ti
y no diga nada que hiera o destruya;
que sólo pronuncie palabras que alivian,
que nunca traicione confidencias y secretos,
que consiga despertar sonrisas.

Señor, bendice mi corazón
para que sea templo vivo de tu Espíritu
y sepa dar calor y refugio;
que sea generoso en perdonar y comprender
y aprenda a compartir dolor y alegría
con un gran amor.

Dios mío, que puedas disponer de mí con todo lo que soy,
con todo lo que tengo.




- Sabine Naegeli -



1 comentario:

Willy dijo...

Hemosa Oración!

Un verdadero Himno al Amor. Y en tu blog, llega aún más al corazón!

Y si el Señor dispone de tu Amor para SER LUZ, como negarse!!!

GRACIAS ALMA, por seguir iluminando desde tu corazón a toda humanidad!

Un abrazo Amiga del Amor Eterno!