viernes, 5 de noviembre de 2010

Dios mio.




Aprendí sin libros
en el silencio calmado de mi Alma.


Vi la Luz,
cuando cerré los ojos.


Escuché sin oidos
para poder despertar.


Sentí mi corazón,
para escuchar Tu latido.


Amé Tu amor
en todos los momentos vividos.


Y dulcemente me perdí....
dentro de Ti.


Y pude soñar Tu sueño,
al vivirlo compartido.





- Alma -




2 comentarios:

Alma dijo...

Instantes de oración....felicidad!!!

Willy dijo...

Que hermosura Alma!

Me uno a tu oración silenciosa y amorosa en el presente!

GRACIAS INIFINITAS por estos regalos del corazón, que nos dan fuerza, vida y esperanza!

Un dulce abrazo en el Amor que late en ambos al unísono!